La montaña Pickaxe de Irán pone a prueba los límites de las opciones militares de Trump.
Una agencia secreta de innovación del Pentágono se ha apresurado a probar municiones que podrían penetrar más profundamente que las bombas GBU-57 lanzadas sobre las dos principales instalaciones de enriquecimiento de Irán.
WASHINGTON — El presidente estadounidense Donald Trump volvió a plantear el miércoles la posibilidad de ataques militares estadounidenses contra la instalación nuclear iraní que aún permanece en la montaña Pickaxe, amenazando con una mayor escalada mientras ambas partes se encuentran en un tenso punto muerto.
“Hemos notado cierta actividad en Pickaxe”, dijo Trump en la convención republicana de mitad de mandato en Dallas, Texas. “Le aconsejaría a Irán que no se ande con rodeos, porque tendremos que atacarlos con mucha fuerza”, añadió.
Este comentario supuso la segunda advertencia del presidente estadounidense a Irán en menos de una semana sobre la planta subterránea, situada a poco más de una milla (2 kilómetros) al sur de la principal instalación de enriquecimiento de uranio de Teherán en Natanz.
Trump ha amenazado repetidamente con reanudar los ataques militares estadounidenses contra Irán si su gobierno intenta recuperar o reconstruir la infraestructura nuclear dañada en las oleadas de ataques aéreos estadounidenses e israelíes que tenían como objetivo destruir las principales instalaciones de enriquecimiento del país en 2025.