TEHERÁN — Cuando el jefe de la Fuerza de Defensa Nacional de Sudáfrica, general Rudzani Maphwanya, visitó Teherán esta semana, los medios iraníes anunciaron las reuniones como prueba de que la República Islámica estaba cultivando nuevos aliados en su lucha contra Israel y Estados Unidos.
El comandante sudafricano mantuvo conversaciones con altos mandos iraníes, entre ellos el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la República Islámica, mayor general Abdolrahim Mousavi, y el ministro de Defensa, general de brigada Aziz Nasirzadeh, y ofreció amplias expresiones de solidaridad.
Maphwanya acusó a Israel de cometer "genocidio" en Gaza, comparó su conducta con un "nuevo apartheid" y elogió al ejército iraní por apoyar a las naciones oprimidas en el extranjero.
Aunque las reuniones estuvieron cargadas de simbolismo más que de acuerdos tangibles, ofrecieron una visión de una nueva dirección que está tomando la política exterior de Teherán: profundizar aún más los lazos con los estados africanos en un momento de mayor confrontación con Israel y creciente aislamiento de Occidente.
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.