Siria reabre la Gran Mezquita Omeya de Alepo, con 1.300 años de antigüedad, tras 13 años cerrada.
Las autoridades sirias están trabajando para restaurar monumentos culturales y sitios antiguos que resultaron dañados o destruidos durante la guerra civil.
Siria reabrió el jueves su histórica Gran Mezquita Omeya en la ciudad norteña de Alepo, después de más de 13 años cerrada debido a los daños sufridos durante la guerra civil del país .
Su reapertura se produce casi un año después de que comenzaran las obras de restauración tras el derrocamiento del expresidente Bashar al-Assad en diciembre de 2024, como parte de los esfuerzos de las nuevas autoridades sirias por reactivar los diversos sectores del país que habían sido devastados por más de una década de guerra civil (2011-2024) y sanciones.
La ceremonia de reapertura se celebró el jueves por la noche en la mezquita, situada en la Ciudad Vieja de Alepo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en presencia del asesor de prensa presidencial Ahmad Muwaffaq Zaidan, el gobernador de Alepo, Azzam al-Gharib, y el ministro de Asuntos Religiosos, Mohammad Abu al-Khair Shukri, junto con otros funcionarios y clérigos, según informó la agencia estatal de noticias SANA.
لحظة فتح باب الجامع الأموي الكبير خلال فعاليات افتتاحه بعد انتهاء أعمال الترميم pic.twitter.com/WkFRHoGL58
— Halab Today TV قناة حلب اليوم (@HalabTodayTV) October 8, 2026
“Hoy nos encontramos aquí, honrados de reabrir una de las casas de Dios; estamos restaurando la Gran Mezquita de Alepo — Al-Shahba — después de años difíciles durante los cuales fue objeto de traición y destrucción, y estamos escribiendo un nuevo capítulo de reconstrucción, libertad y dignidad”, dijo Gharib en un discurso durante la ceremonia.
Dijo que la mezquita, de 1.300 años de antigüedad, formaba parte de la historia de Alepo, sirviendo de refugio para eruditos, predicadores y pensadores desde la era omeya, y añadió que fue un refugio para los manifestantes antirrégimen durante el levantamiento sirio.
Destrucción de la historia
La Gran Mezquita Omeya es una de las mezquitas más antiguas de Alepo, que data del siglo VIII. Su construcción comenzó durante el reinado del califa omeya Solimán en el año 715, y está construida sobre el emplazamiento de una antigua catedral y un cementerio que datan de la época romana.
También se cree que es una de las mezquitas más grandes de Siria, ya que ocupa una superficie de unos 105 metros (unos 344 pies) de largo de este a oeste y unos 77,75 metros (unos 255 pies) de ancho de sur a norte.
La mezquita cuenta con un patio central con un suelo de piedra blanca y negra dispuesta en distintivos patrones geométricos, rodeado de varias arcadas, una sala de oración con nichos y un púlpito. Se dice que alberga los restos de Zacarías, padre de Juan el Bautista.
La mezquita fue objeto de intensos bombardeos durante las batallas de Alepo entre 2012 y 2016, tras las cuales las fuerzas gubernamentales leales a Assad tomaron el control de la ciudad. Los combates dejaron varias estructuras de la mezquita, incluyendo sus muros, cúpulas y arcadas, gravemente dañadas.
Según los informes de la época, artefactos históricos y objetos valiosos que se encontraban dentro de la mezquita, incluyendo una caja que supuestamente contenía un mechón de cabello del profeta Mahoma, fueron saqueados o destruidos durante la guerra civil.
La mezquita quedó fuera de servicio en 2013, después de que su minarete de 45 metros de altura fuera completamente destruido y reducido a escombros. En aquel momento, las fuerzas del gobierno sirio y los combatientes rebeldes de Jabhat al-Nusra —que se fusionó con otras facciones rebeldes sirias para formar Hayat Tahrir al-Sham en 2017 tras romper sus vínculos con Al Qaeda— se culparon mutuamente de la destrucción.
El minarete original, construido posteriormente en 1090, se distinguía por su sección transversal cuadrada, a diferencia de los minaretes cilíndricos tradicionales. Estaba adornado con intrincadas inscripciones árabes en la antigua escritura cúfica, caracterizada por sus letras anchas y gruesas, y en la escritura naskh, el estilo cursivo tradicional de la caligrafía islámica.
Esfuerzos de restauración
El antiguo régimen sirio había iniciado las obras de restauración de la mezquita en 2017. Sin embargo, permaneció cerrada hasta que la Dirección de Patrimonio de Alepo, bajo el nuevo gobierno sirio, reanudó los trabajos en noviembre de 2025. La dirección afirmó que las obras formaban parte de un proyecto para «revitalizar el papel religioso y cultural de la mezquita y preservar su identidad arquitectónica y patrimonial, permitiéndole servir una vez más como faro de conocimiento y fe».
La mezquita fue reabierta parcialmente durante el mes sagrado musulmán del Ramadán en marzo de 2025.
El presidente Ahmed al-Sharaa y su gobierno han intentado reactivar la economía del país , con varios proyectos ya en marcha para restaurar yacimientos arqueológicos y monumentos culturales que sufrieron una destrucción y un saqueo masivos durante la guerra.
En una declaración de marzo, el ministro de Asuntos Religiosos, Shukri, afirmó que unas 1.500 de las casi 16.000 mezquitas que hay en Siria habían sido parcial o totalmente destruidas durante la guerra civil, y añadió que el ministerio contaba con un plan de reconstrucción basado en los recursos disponibles.
La semana pasada, el complejo de la iglesia de San Simeón, del siglo V, en Alepo, reabrió sus puertas al turismo tras más de 14 años de cierre debido a los daños sufridos durante la guerra.
Siria es considerada una cuna de la civilización . Su capital, Damasco, y Alepo son algunas de las ciudades habitadas de forma continua más antiguas del mundo, con evidencia arqueológica de asentamientos humanos que datan de hace entre 8.000 y 10.000 años.
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