Después de décadas de una política territorial estrictamente controlada, Arabia Saudita permitirá a los extranjeros comprar propiedades, una medida que podría rediseñar el paisaje urbano y económico del reino y poner a prueba los límites de su agenda de reformas de arriba hacia abajo.
La nueva ley, aprobada el 8 de julio de 2025 y con entrada en vigor prevista para enero de 2026, otorga a los extranjeros el derecho a comprar propiedades en todo el país, incluidas las zonas designadas de La Meca y Medina . Esto supone un cambio radical con respecto a décadas de control estricto de la propiedad de la tierra y una nueva señal de que el príncipe heredero Mohammed bin Salman está dispuesto a superar las normas conservadoras en pos de la Visión 2030.
Si bien la medida se presenta como una victoria para los inversores y un paso hacia la madurez del mercado inmobiliario, también plantea preguntas: ¿Cómo responderán los ciudadanos saudíes? ¿Qué límites religiosos o políticos seguirán vigentes? ¿Puede este cambio generar ganancias significativas sin provocar una reacción negativa a nivel nacional?
Majid bin Abdullah Al-Hogail, ministro de Asuntos Municipales, Rurales y Vivienda, calificó la ley como una extensión de la legislación “diseñada para hacer crecer el sector y alentar la inversión extranjera directa” en una declaración a principios de este mes.
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