WASHINGTON — El secretario de Estado , Marco Rubio, se reunió el lunes en Washington con su homólogo saudí, el ministro de Relaciones Exteriores, el príncipe Faisal bin Farhan, en un momento en que Arabia Saudí busca el respaldo de Estados Unidos para su campaña militar contra los hutíes.
La administración Trump ha evitado la intervención militar directa en Yemen, donde los milicianos respaldados por Irán lanzaron este mes una ofensiva a gran escala para arrebatar la costa del Mar Rojo a las fuerzas gubernamentales apoyadas por Arabia Saudí. Los avances de los hutíes les otorgan la capacidad de interrumpir el tráfico marítimo en el estrecho de Bab el-Mandeb, un punto estratégico clave que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén.
Los hutíes también han atacado la infraestructura marítima y energética saudí, incluidas las instalaciones de Aramco en la ciudad portuaria de Yanbu . El sábado, el portavoz militar de Arabia Saudí, el general de división Turki al-Malki, declaró que las defensas aéreas saudíes interceptaron dos drones y dos misiles balísticos disparados desde Yemen.
La reanudación de los combates ha reavivado la guerra civil en Yemen, que comenzó en 2014 cuando los hutíes tomaron la capital, Saná, y gran parte del norte del país, arrebatándosela al gobierno reconocido internacionalmente.