La decisión de Bahréin de revisar la situación de ciudadanía de aquellos acusados de socavar la seguridad nacional indica una intensificación de la represión contra la disidencia y la supuesta influencia iraní, y es probable que se produzca otra ronda de revocaciones de ciudadanía.
El rey Hamad bin Isa Al Khalifa ordenó el domingo el "inicio inmediato de medidas legales" contra aquellos considerados como personas que "traicionaron a la nación o socavaron su seguridad y estabilidad", al tiempo que pidió una revisión de los casos relacionados con el derecho a la ciudadanía bahreiní, según la agencia oficial de noticias de Bahréin.
Por qué es importante: Bahréin ha intensificado la represión contra la disidencia durante la guerra, tras las muestras de simpatía hacia Irán, incluidas las manifestaciones en apoyo del asesinado líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei. Más de 200 personas han sido arrestadas desde que comenzó el conflicto, la mayoría de ellas chiítas, bajo cargos que incluyen traición y espionaje, según informó la Agencia France-Presse el mes pasado.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán es un tema delicado en Bahréin, donde existe cierto grado de apoyo a la República Islámica dentro de la comunidad chií. La familia real bahreiní es suní, y la población chií se ha quejado de marginación y persecución durante años.
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