En la cumbre de Brasil, los BRICS dan la bienvenida a nuevos miembros de Oriente Medio mientras continúan las divisiones
Un año después de unirse formalmente en la cumbre de Kazán, Irán, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos asisten a su primera cumbre BRICS organizada fuera de Rusia, mientras Arabia Saudita continúa considerando si unirse.
Los miembros más recientes de los BRICS —Irán, Egipto y Emiratos Árabes Unidos— se unen a los países fundadores del bloque en Río de Janeiro esta semana para la primera cumbre plena fuera de Rusia desde su ingreso en 2024. Con Arabia Saudita aún indecisa sobre su incorporación, la creciente presencia del grupo en Oriente Medio añade oportunidades y complejidad.
Aunque fue invitada oficialmente en 2023, Arabia Saudita ha postergado su adhesión formal, en gran parte debido a sus estrechos vínculos con Washington. En enero, el presidente Donald Trump advirtió que los BRICS deben comprometerse a no crear una nueva moneda —ni apoyar ninguna alternativa que pueda reemplazar al dólar estadounidense— o, de lo contrario, enfrentarán aranceles del 100%.
Los líderes del BRICS han aprovechado sus cumbres desde hace tiempo para promover la "desdolarización", incluyendo propuestas para el comercio en moneda local, el programa BRICS Pay e incluso una posible moneda para todo el bloque. Sin embargo, su implementación ha sido limitada y ha tenido poco éxito tangible.
Riad se ha mantenido al margen. Envió a su viceministro de Asuntos Exteriores, Waleed Al Khuraiji, a la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de los BRICS en Brasil el 29 de abril, pero los participantes no lograron un acuerdo sobre un comunicado conjunto.