Mientras las conversaciones entre Líbano e Israel se prolongan, ¿podrá Beirut romper sus vínculos con Irán?
A pesar de los esfuerzos por continuar las conversaciones directas entre Israel y el Líbano, destinadas a alcanzar un cese permanente de las hostilidades y acuerdos de seguridad, factores externos, como la escalada israelí, la firme negativa de Hezbolá a desarmarse y el estancamiento de las conversaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, corren el riesgo de obstaculizar cualquier resultado tangible que favorezca al Líbano.
BEIRUT — Las esperanzas de que las conversaciones directas entre Líbano e Israel pudieran allanar el camino hacia un alto el fuego más sostenible y una retirada israelí del sur de Líbano se han desvanecido en gran medida después de que la séptima ronda terminara esta semana sin un avance significativo.
Ensombrecidas por la escalada israelí en el sur del Líbano y la continua negativa de Hezbolá a desarmarse, las negociaciones parecen haber perdido impulso a pesar de algunos avances en materia de detenidos y demarcación de fronteras.
“Las conversaciones han concluido y fueron productivas a nivel técnico y de expertos. Ambas partes están mucho más cerca de llegar a un acuerdo sobre lo que se debe hacer para avanzar y ampliar el proceso de la zona piloto”, declaró un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Lo sucedido: Las conversaciones de tres días, patrocinadas por Estados Unidos y celebradas en Roma, concluyeron el jueves. Las delegaciones ampliadas de ambas partes incluyeron diplomáticos y expertos militares y jurídicos en la segunda reunión de este tipo que se celebra en Roma, tras la ronda anterior del 14 y 15 de julio. Líbano e Israel se habían reunido previamente en Washington para sus primeras conversaciones directas en décadas, que comenzaron en abril.