TEL AVIV — La decisión del presidente Donald Trump de suspender los ataques contra Irán y retomar la vía diplomática ha puesto de manifiesto una difícil realidad para Israel: a pesar de los meses de presión ejercida sobre Washington para que mantuviera la presión militar sobre Irán, los funcionarios israelíes parecen haber tenido poca influencia en la Casa Blanca.
«Los dirigentes israelíes son conscientes de que tienen poca o ninguna influencia en la toma de decisiones en Washington sobre el tema de Irán. Por eso, el gobierno no ha reaccionado públicamente a los informes sobre la posible reanudación de las conversaciones entre Washington y Teherán», declaró a Al-Monitor Raz Zimmt, director del Programa de Investigación sobre Irán y el Eje Chiíta del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional.
El domingo, Trump anunció que las negociaciones con Irán para finalizar un acuerdo que reabra el estrecho de Ormuz comenzarían el lunes. En declaraciones a la prensa a bordo del Air Force One, Trump afirmó haber cancelado un ataque a gran escala contra Irán durante el fin de semana, a petición de sus aliados. «Estábamos listos para lanzar un ataque masivo en este momento… pero los aliados nos pidieron que lo canceláramos… La razón por la que lo pidieron es que creen que hay un acuerdo», explicó.
Ni el primer ministro Benjamin Netanyahu ni ningún otro ministro del gabinete reaccionaron públicamente a la declaración de Trump, lo que indica que Israel permaneció en la ignorancia durante el fin de semana con respecto a las intenciones de Trump hacia Irán, dijo Zimmt.
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.