El anuncio del Departamento de Estado de Estados Unidos el miércoles de que Israel y Líbano habían alcanzado un marco para un acuerdo de alto el fuego ha reavivado las dudas sobre la estrategia del primer ministro Benjamin Netanyahu en la guerra.
El ministro de Defensa, Israel Katz, elogió el acuerdo el jueves, afirmando que cumple la promesa del gobierno de brindar seguridad a los residentes del norte de Israel. Otros, sin embargo, sostienen que Estados Unidos impuso el acuerdo a Netanyahu y que el primer ministro habría preferido continuar la confrontación con Hezbolá durante toda su campaña electoral.
Cabe destacar que Katz no mencionó la cláusula del acuerdo que prevé una retirada gradual del ejército israelí de determinados puntos del sur del Líbano, lo que permitiría al ejército libanés tomar el control. En cambio, recalcó que las fuerzas israelíes permanecerían en la zona y continuarían con sus operaciones.
Según los analistas, si bien el gobierno parece comprometido con el acuerdo marco, aún no ha articular una estrategia clara a largo plazo para lograr sus objetivos declarados: desmantelar las capacidades militares de Hezbolá y garantizar la seguridad de los residentes del norte de Israel.
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.