La apuesta de Trump en Siria, puesta a prueba por los disturbios en Suwayda
El reciente derramamiento de sangre en el sur de Siria está poniendo a prueba la política de la administración Trump hacia el país devastado por la guerra y complicando las esperanzas de una posible normalización de las relaciones con Israel.
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WASHINGTON — El gobierno de Trump puede respirar aliviado tras esforzarse por desactivar varios días de enfrentamientos mortales en Siria que amenazaban con hundir al país nuevamente en un conflicto sectario.
Las fuerzas del gobierno sirio comenzaron a retirarse el miércoles por la noche de Suwayda, una región predominantemente drusa en el sur del país, después de que el Secretario de Estado, Marco Rubio, dijera que Estados Unidos ayudó a mediar un alto el fuego entre las partes, incluido Israel.
Más de 370 personas han muerto, incluidos más de 200 miembros de las fuerzas de seguridad sirias, después de cuatro días de disturbios, según el grupo de seguimiento Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña.