Los demócratas, envalentonados, se preparan para desafiar a Trump por la guerra con Irán y sus vínculos comerciales con los países del Golfo.
Los demócratas están sopesando opciones para hacer valer la autoridad del Congreso para declarar la guerra.
WASHINGTON — Los demócratas planean usar su recién obtenido control del Congreso para desafiar la política exterior del presidente Donald Trump en Medio Oriente, incluso recortando la financiación para la guerra contra Irán , reexaminando la ayuda a Israel e investigando los vínculos comerciales de su familia en el Golfo Pérsico.
El martes, los votantes le propinaron un contundente revés a Trump, con los candidatos demócratas arrebatando al menos siete escaños en el Senado y decenas en la Cámara de Representantes. Estas elecciones de mitad de mandato se celebraron nueve meses después del inicio de la guerra contra Irán, un factor que, según una encuesta de Associated Press realizada antes de los comicios, fue crucial para el voto de un tercio de los electores.
“La razón por la que perdimos es la guerra”, dijo el vicepresidente JD Vance. En una publicación de X el miércoles, Trump dijo a los periodistas: "A corto plazo, esto hizo subir un poco el precio de la gasolina".
Cuando el nuevo Congreso se reúna en enero, los demócratas intensificarán la presión sobre Trump para que ponga fin a la guerra que inició sin la aprobación del Congreso el 28 de febrero. Según la Resolución sobre los Poderes de Guerra de 1973, el presidente está obligado a retirar las tropas de combate de las hostilidades si el Congreso no ha autorizado la guerra después de 60 días.