BEIRUT — Mientras Líbano conseguía una prórroga de tres semanas de su alto el fuego con Israel tras una segunda ronda de conversaciones a nivel de embajadores organizada por la Casa Blanca el jueves, ha surgido una vía diplomática paralela liderada por Arabia Saudí: el reino está intensificando sus contactos con funcionarios libaneses en lo que parece ser un intento de reintegrar a Líbano en el mundo árabe y reducir la influencia iraní.
Lo sucedido: El enviado saudí, el príncipe Yazid bin Farhan, responsable del caso libanés, llegó a Beirut a primera hora del jueves, antes de las conversaciones facilitadas por Estados Unidos entre la embajadora libanesa en Estados Unidos, Nada Hamadeh, y su homólogo israelí, Yechiel Leiter, que se celebraron en Washington ese mismo día.
A su llegada a la capital libanesa, el príncipe Yazid se reunió en privado con el presidente del Parlamento, Nabih Berri, quien también encabeza el Movimiento Amal, un estrecho aliado de Hezbolá.
El enviado saudí, que también funge como asesor del ministro de Asuntos Exteriores saudí, mantuvo otra reunión con Berri el jueves por la noche, durante la cual ambos discutieron la implementación del Acuerdo de Taif en su totalidad, según el canal local LBCI.
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.