WASHINGTON — Mientras el presidente sirio Ahmed al-Sharaa se dirige a Washington para reunirse con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca el lunes, se espera que el ex líder yihadista decida si las fuerzas de Damasco se unirán formalmente a la coalición multinacional liderada por Estados Unidos para derrotar al grupo Estado Islámico.
Esta medida supondría un cambio radical en la relación de Damasco con la pequeña pero potente presencia militar estadounidense en Siria desde 2014, y podría ofrecer a Sharaa un contrapeso a las incursiones israelíes en el sur del país que socavan su legitimidad interna.
En la práctica, según analistas y oficiales militares, la medida formalizaría y ampliaría el alcance del intercambio de inteligencia que ya se produce entre Estados Unidos y el gobierno de Sharaa, mientras las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses continúan rastreando a los sospechosos de pertenecer al ISIS que aún permanecen en el país.
“Las herramientas de inteligencia estadounidenses tienden a funcionar mejor cuando se cuenta con el apoyo del gobierno local”, afirmó Daniel Byman, director del programa de guerra, amenazas irregulares y terrorismo del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington.
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.