WASHINGTON — La administración Trump envió el lunes a dos enviados de alto rango a Beirut para avanzar con un plan destinado a desarmar a Hezbolá y facilitar la retirada de las tropas israelíes del sur del Líbano.
El embajador de Estados Unidos en Turquía, Tom Barrack, quien también funge como enviado a Siria, y Morgan Ortagus, asesor principal de la Misión de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, llegaron a la capital libanesa tras reunirse con funcionarios israelíes el domingo. En Beirut, Barrack y Ortagus planean reunirse con el presidente libanés, Joseph Aoun, el primer ministro, Nawaf Salam, y el presidente del Parlamento, Nabih Berri, según informó un funcionario estadounidense familiarizado con la agenda.
Su visita se produce después de que el gabinete libanés aprobara el 7 de agosto una hoja de ruta estadounidense para desarmar a Hezbolá, un grupo militante chií que ostenta un importante poder político en el Líbano y cuenta con el apoyo de Irán. El ejército libanés tiene como plazo el 31 de agosto para elaborar un plan para desarmar a Hezbolá y someter todas sus armas a la autoridad estatal para finales de 2025.
Barrack ha instado al gobierno israelí a actuar con reciprocidad. Axios informó la semana pasada que el enviado estadounidense solicitó a Israel que redujera sus acciones militares "no urgentes" para impulsar el proceso de desarme de Hezbolá del gobierno libanés.
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