Los mercados financieros del Golfo continuaron su tendencia alcista el jueves, impulsados por un aumento de casi el 1,3 % en las acciones de referencia de los Emiratos Árabes Unidos, mientras que el petróleo se mantuvo estable por debajo de los 70 dólares por barril. Esta situación, que se mantiene como siempre, se produce apenas unos días después de que la región se tambaleara al borde del caos.
Durante años, la perspectiva de una guerra caliente entre Israel e Irán generó temores de crisis petroleras y precios de la energía altísimos, mientras que la posibilidad de un choque directo entre Estados Unidos e Irán hizo que los agoreros predijeran que tal confrontación podría encender una Tercera Guerra Mundial.
Estos escenarios de pesadilla, con su potencial de causar un sufrimiento económico generalizado, se pusieron a prueba este mes. ¿El resultado? Los inversores apenas se inmutaron ante el vaivén geopolítico provocado por la guerra de 12 días entre Israel e Irán, con las acciones mundiales subiendo a máximos históricos en tan solo 24 horas desde que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara un alto el fuego el 23 de junio. Este repunte es un signo de los tiempos, la prueba más clara hasta la fecha de que el conflicto en Oriente Medio ya no mueve los mercados como antes.
Sin duda, hubo nerviosismo. Tras el ataque israelí a Irán el 13 de junio, el crudo Brent de referencia se disparó un 10% y las acciones se tambalearon a medida que los inversores buscaban activos refugio. Pero la volatilidad se mantuvo en gran medida contenida, incluso mientras Estados Unidos se preparaba para intensificar la lucha.
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.