Judíos sirios piden alivio de sanciones estadounidenses para revitalizar comunidad antigua
Para la diáspora judía de Siria, la crisis económica del país impide restaurar su antiguo patrimonio.
DAMASCO/WASHINGTON — Cuando Henry Hamra regresó a Siria por primera vez después de tres décadas de vivir en Estados Unidos, encontró un país que ya no se parecía al que había dejado atrás.
La histórica sinagoga de Jobar yace en ruinas y la escuela a la que asistió de niño está abandonada. Los carniceros kosher de la ciudad han desaparecido y el cementerio judío, tras décadas de abandono, se encuentra sumido en el caos. Hoy en día, en el barrio judío de Damasco, quedan pocos vestigios de la otrora vibrante comunidad judía siria.
“Odio ver mi sinagoga, mi escuela, mi infancia desaparecer de esa manera”, dijo Henry.
La guerra civil siria, décadas de persecución estatal y oleadas de inmigración durante el siglo XX han llevado a la población judía del país al borde de la extinción. Se cree que solo quedan siete judíos en Siria, todos ellos ancianos.