TEHERÁN — La ciudad de Urmia , en el noroeste de Irán, ha estado en tensión en los últimos días, con un grupo de manifestantes pro gubernamentales participando en discursos de odio contra la comunidad étnica kurda local.
Las tensiones estallaron después de que las ceremonias de duelo chiítas, que conmemoraban el aniversario del martirio de la figura más venerada del grupo religioso, el imán Ali, coincidieran con Nowruz, el Año Nuevo iraní, ampliamente celebrado por los kurdos, que en su mayoría son seguidores del Islam sunita.
Urmía, capital de la provincia de Azerbaiyán Occidental, ha albergado durante mucho tiempo una población diversa, que incluye kurdos y azeríes chiítas de habla turca. A pesar de las diferencias interétnicas, la ciudad ha mantenido en gran medida una reputación de paz y tolerancia.
Si bien el Nowruz se celebra en todo Irán, para los kurdos del país tiene un significado especial como símbolo de identidad cultural y resistencia. La ceremonia de este año en Urmía contó con una gran y colorida reunión de kurdos que bailaban, lo que llevó a un clérigo chií progubernamental a convocar manifestaciones en protesta contra lo que calificó de insulto a las santidades chiítas.
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