A pesar de su aversión al islamismo, los Emiratos Árabes Unidos adoptan lentamente el cambio en Siria
Abu Dhabi se está adaptando a la idea de un gobierno más islamista en Siria mientras navega con cautela la nueva realidad tras la caída de Assad y la creciente influencia de Turquía.
DUBAI — Aunque el lunes recibió al ministro de Asuntos Exteriores de Siria, Asaad al-Shibani , los Emiratos Árabes Unidos tienen motivos de sobra para abordar la transición en Siria con cautela, dada su aversión al Islam político y sus cálidos vínculos con el antiguo régimen de Assad.
Si bien Riad y Doha han acogido a su manera los cambios en Siria enviando ayuda (y en el caso de Qatar, abriendo una misión diplomática), los Emiratos Árabes Unidos han preferido adoptar una actitud de esperar y ver.
La reticencia de los Emiratos Árabes Unidos se debe en parte a su antigua aversión al Islam político y a los Hermanos Musulmanes, a los que clasificaron como grupo terrorista en 2014. Hayat Tahrir al-Sham, que tomó el poder en Siria después de la caída de Assad el 8 de diciembre, es un grupo islamista y una antigua filial de Al Qaeda.
Justo el miércoles, Los Emiratos Árabes Unidos agregaron 11 personas y ocho entidades con sede en el Reino Unido a su lista de terrorismo debido a supuestas conexiones con la Hermandad Musulmana.