Irán adopta una actitud de esperar y ver en Siria mientras afronta la caída de Assad
Tras la marcha de uno de sus principales aliados regionales, el establishment iraní está revisando con ansiedad su política en el incierto panorama sirio.
TEHERÁN — Una actitud de esperar y ver ha dominado los mensajes desde Teherán a raíz del colapso del gobierno sirio provocado por la rápida toma rebelde del país durante el fin de semana.
La portavoz del gobierno de Irán, Fatemeh Mohajerani, dijo en una conferencia de prensa el martes que Teherán necesita ver cierta "estabilidad mínima" en Siria antes de comprometerse efectivamente con su nuevo establishment.
La caída del gobernante de larga data Bashar al-Assad ha significado la pérdida de un importante aliado regional para la República Islámica, que veía al líder sirio como un vínculo vital en su "Eje de Resistencia", un proyecto regional que reúne a las milicias aliadas de Teherán en la lucha contra su enemigo jurado, Israel.
Tras el estallido del levantamiento popular que sacudió el régimen de Assad en 2011, Irán envió fuerzas militares para apuntalarlo, una acción que se multiplicó a medida que el país se hundía rápidamente en una sangrienta guerra civil.