Marruecos sigue avanzando con ambiciosos proyectos energéticos en la disputada región del Sáhara Occidental, y es probable que las empresas europeas comprar sus planes, dicen los expertos.
El país del norte de África preseleccionó el 15 de noviembre a cinco empresas internacionales, incluida una de Alemania, para participar en un proyecto multimillonario de electricidad de corriente continua de alto voltaje que unirá Dakhla, en el desierto del Sahara Occidental, con el centro industrial del país, Casablanca.
Es el proyecto energético más grande del país, con una extensión de casi 1.400 kilómetros (870 millas).
El proyecto también es polémico, ya que Marruecos y su vecina Argelia mantienen una disputa de larga data sobre la gobernanza del Sáhara Occidental. El conflicto del Sáhara Occidental comenzó en 1975, cuando España, antigua potencia colonial, se retiró del territorio. Marruecos reclama el Sáhara Occidental como territorio propio, mientras que Argelia apoya al movimiento independentista saharaui, el Frente Polisario. Sin embargo, no es la primera planta energética en el Sáhara Occidental, una zona que cuenta con cinco parques eólicos operativos bajo control marroquí. También tiene varios proyectos solares y de hidrógeno verde en marcha en la región en disputa.
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.