BEIRUT — El controvertido proyecto de ley de amnistía general del Líbano se ha convertido en un microcosmos de las luchas de poder sectarias del país, reavivando las divisiones entre las facciones políticas sunitas, chiitas y cristianas y llevando al presidente del parlamento, Nabih Berri, a posponer indefinidamente la votación del proyecto de ley.
Presión legislativa y retraso político
El proyecto de ley se presentó inicialmente en abril para aliviar el hacinamiento en las cárceles y las detenciones preventivas prolongadas. La ley se aplicaría a los delitos cometidos antes del 1 de marzo. Tras semanas de debate y consultas, las comisiones parlamentarias conjuntas aprobaron una versión modificada de la ley el martes, y se fijó una sesión de votación para el jueves.
Los esfuerzos contrapuestos de los bloques sectarios libaneses por definir el alcance y la aplicación de la legislación pronto convirtieron el proyecto de ley en un foco de tensión política. Ante la creciente tensión, Berri anunció el miércoles que la sesión plenaria del parlamento para votar el proyecto de ley se pospondría "para una fecha posterior, en aras del consenso".
AL-MONITOR All-Access gives you unlimited access to all our journalism, the full Daily Briefing, exclusive interviews, premium newsletters, and live events — for less than $2/week.