WASHINGTON — Mientras las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán se desarrollaban en febrero en medio de amenazas mutuas, Teherán ha lanzado un nuevo discurso al presidente Donald Trump: negocios, no bombas.
El 20 de febrero, el ministro de Petróleo, Mohsen Paknejad, declaró que la cooperación entre Teherán y Washington en el sector del petróleo y el gas era posible gracias a las negociaciones en curso, según informó la agencia de noticias semioficial Tansim. Al preguntársele sobre las posibilidades de colaboración energética, Paknejad respondió: «Todo es posible».
Los comentarios del ministro se produjeron justo después de la última ronda de conversaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán en Ginebra el 17 de febrero. Antes de las negociaciones, Irán estaba señalando activamente el potencial de acuerdos comerciales como parte de los esfuerzos para obtener un alivio de las sanciones y evitar nuevos ataques estadounidenses mientras la administración Trump continuaba concentrando fuerzas en el Medio Oriente.
Durante una reunión de la Cámara de Comercio de Irán el 15 de febrero, Hamid Ghanbari, viceministro de diplomacia económica del Ministerio de Asuntos Exteriores, dijo que los “intereses comunes” en petróleo y gas, inversiones mineras y compras de aviones estaban incluidos en el marco de negociación y argumentó que cualquier acuerdo debería generar retornos económicos.
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