Según informes, un proyecto estatal confidencial está en marcha en Irán para transformar la infraestructura de Internet del país, requiriendo que los trabajadores y las entidades obtengan autorización de seguridad para conectarse, mientras Teherán busca contener las protestas antigubernamentales.
El proyecto marca un cambio desde los repetidos apagones nacionales de internet por parte del gobierno durante periodos de inestabilidad hasta un sistema permanente de acceso basado en permisos. En un informe publicado el jueves, FilterWatch, un grupo estadounidense que monitorea la libertad en internet y el intercambio de información en Irán y Oriente Medio en general, describe el plan como un "aislamiento digital absoluto". Representa una nueva era en la que internet ya no es un derecho, sino un privilegio otorgado por el gobierno, afirmó FilterWatch.
Contexto: El 8 de enero, las autoridades impusieron un apagón nacional de internet para sofocar los disturbios e impedir que la información llegara al exterior. Apagones similares se aplicaron en períodos de inestabilidad anteriores, como en 2019 y 2022.
Las protestas actuales comenzaron el 29 de diciembre tras la caída del rial iraní y se extendieron a manifestaciones antigubernamentales. Al menos 3.428 activistas han sido asesinados por las fuerzas de seguridad, según el grupo noruego Iran Human Rights, aunque el número real de víctimas sigue siendo difícil de verificar debido al bloqueo de internet. La brutal represión parece haber sofocado en gran medida los disturbios, informó Reuters el viernes, citando a organizaciones de derechos humanos y residentes.
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