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El enfrentamiento de Trump con Venezuela dejará a Oriente Medio sin un portaaviones estadounidense.

La partida del USS Ford dejará a Washington sin la capacidad de ataque móvil de la Armada en Oriente Medio, mientras la administración Trump traslada su campaña de presión a Latinoamérica.

MEDITERRANIAN SEA - OCTOBER 2: In this handout provided by the U.S. Navy, The USS Gerald R. Ford (CVN 78), and Italian Navy Offshore Patrol Vessel ITS Paolo Thaon di Revel (P430), flagship of Standing NATO Mine Countermeasures Group 2, operate in the Mediterranean Sea, Oct. 2, 2025. Gerald R. Ford, a first-in-class aircraft carrier and deployed flagship of Carrier Strike Group 12, is on a scheduled deployment in the U.S. 6th Fleet area of operations to support the warfighting effectiveness, lethality and re
En este folleto proporcionado por la Marina de los Estados Unidos, el USS Gerald R. Ford y el buque patrullero de altura de la Marina italiana ITS Paolo Thaon di Revel navegan en el mar Mediterráneo, el 2 de octubre de 2025. — Ada Willis/Marina de los Estados Unidos vía Getty Images

WASHINGTON — La región de Oriente Medio se quedará sin un portaaviones de la Armada estadounidense por primera vez en casi un año, ya que el USS Gerald R. Ford abandona el Mediterráneo oriental para unirse a un despliegue de fuerzas militares estadounidenses frente a las costas de Venezuela.

A finales de la semana pasada, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, ordenó al Ford —el portaaviones insignia de la Armada— dirigirse al mar Caribe como parte de lo que el presidente Donald Trump ha descrito como un conflicto armado con los cárteles de la droga. Analistas y exmilitares afirman que este despliegue parece ser un intento de coaccionar al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro para que renuncie.

Por qué es importante: La salida del Ford del Mediterráneo oriental significa que la Casa Blanca no podrá contar con las capacidades de ataque las 24 horas del día de la Armada en Oriente Medio hasta que llegue otro portaaviones estadounidense.

Este redespliegue se produce en un momento en que el Pentágono ha reducido discretamente su presencia disuasoria en la región en los meses transcurridos desde que Trump autorizó los ataques con bombarderos B-2 de largo alcance que dañaron tres de las principales instalaciones de enriquecimiento nuclear de Irán a finales de junio.

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