Tras la caída de Asad, una familia estadounidense se aferra a la esperanza mientras se desarrolla la búsqueda en una prisión de Siria
La hija de Majd Kamalmaz, un ciudadano estadounidense presuntamente muerto en Siria, describe su angustia mientras espera respuestas sobre lo que le sucedió a su padre.
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WASHINGTON — El vaciamiento del tristemente célebre sistema penitenciario de Siria ha sido una experiencia angustiosa para Maryam Kamalmaz.
"He estado mirando todas estas fotografías y todos estos vídeos, buscando frenéticamente cualquier señal de mi padre", dijo Kamalmaz en una entrevista telefónica desde su casa en Grand Prairie, Texas.
Su padre, Majd Kamalmaz, psicólogo clínico de Virginia, se encuentra entre el puñado de estadounidenses que se sabe que fueron detenidos por el régimen sirio durante la guerra civil. En mayo de 2024, funcionarios estadounidenses le dijeron a su familia que tenían información que indicaba que estaba muerto, más de siete años después de que Kamalmaz, que entonces tenía 59 años, fuera visto por última vez en un puesto de control del gobierno en Damasco.