Pasar al contenido principal
Breaking

Trump anuncia una pausa de cinco días en los ataques energéticos contra Irán tras conversaciones "productivas".

Donald Trump ha suspendido durante cinco días los ataques estadounidenses previstos contra la infraestructura energética de Irán tras unas conversaciones "productivas", aliviando así las tensiones después de un enfrentamiento por el estrecho de Ormuz que sacudió los mercados petroleros.

US President Donald Trump walks through the Cross Hall as he arrives for a ceremony to present the Commander-in-Chief Trophy to the Navy Midshipmen football team of the United States Naval Academy in the East Room of the White House in Washington, DC, on March 20, 2026. (Photo by Brendan SMIALOWSKI / AFP via Getty Images)
El presidente estadounidense Donald Trump camina por el Salón de la Cruz a su llegada a una ceremonia para entregar el Trofeo del Comandante en Jefe al equipo de fútbol americano Navy Midshipmen de la Academia Naval de los Estados Unidos en el Salón Este de la Casa Blanca en Washington, DC, el 20 de marzo de 2026. — Brendan SMIALOWSKI / AFP vía Getty Images

El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que ha dado instrucciones al Departamento de Guerra de Estados Unidos para que posponga durante cinco días los ataques planeados contra la infraestructura energética de Irán, después de lo que describió como conversaciones "muy buenas y productivas" entre Washington y Teherán.

Trump afirmó en una publicación de Truth Social que las dos capitales "han mantenido, en los últimos dos días, conversaciones muy buenas y productivas sobre una resolución completa y total de nuestras hostilidades en Oriente Medio".

“He dado instrucciones al Departamento de Guerra para que posponga todos los ataques militares contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraníes durante un período de cinco días, en función del éxito de las reuniones y conversaciones en curso”, añadió.

El domingo, Trump dio un ultimátum de 48 horas a Irán para que reabriera el estrecho de Ormuz, advirtiendo que, de lo contrario, Estados Unidos comenzaría a atacar la infraestructura energética iraní, mientras los precios del petróleo se disparaban hasta situarse en torno a los 100-110 dólares por barril en medio de los temores sobre el suministro.

Irán bloqueó de facto el estrecho en respuesta a los ataques previos de Estados Unidos e Israel, interrumpiendo un punto estratégico clave para el suministro mundial de petróleo y provocando volatilidad en los mercados.